La apuesta por las franquicias está yendo en aumento, ya que se han convertido en una forma popular de negocio por ser un modelo atrayente gracias a su aparente sencillez, rápido crecimiento y disminución de riesgos. Así lo delatan las cifras. El aumento de la generación de empleo por las franquicias ha sido importante, y durante el año 2016 consiguió alcanzar los 259.000 empleados. Hay que considerar, sin embargo, las obligaciones y compromisos que se asume con la empresa franquiciadora. En este sentido, son muchas las personas que han apostado por las franquicias que no requieren de un establecimiento para desarrollar su actividad.

Este tipo de franquicias están primordialmente basadas en los servicios y, por lo tanto, no necesitan un lugar físico en el que mostrar el producto que comercializan. Al no existir esta necesidad de local, los costes fijos se ven exponencialmente reducidos, puesto que se ahorra no solo en el alquiler del local, sino también en los gastos que derivan de él, como la luz, el agua y otros servicios. Se trata de una propuesta interesante para aquellos emprendedores con un capital inicial limitado.

La mayor parte de empresas que ofrecen esta posibilidad suelen ser de limpieza, asesoría, negocios de comercialización, empresas de servicios a domicilio o móviles, y franquicias de negocio online. De este modo, se bajan los cánones de entrada para los nuevos emprendedores.

A tener en cuenta

La inversión es más asequible y se pueden ofrecer precios competitivos en el mercado u optar por mantener los mismos precios y así obtener un mayor beneficio por venta. En la misma línea, se produce una rentabilización mucho más rápida de la inversión y esto se traduce en un menor riesgo para el emprendedor.

El rol que suele adoptar la empresa franquiciada es el de captador de clientes y atención a los mismos, aunque también está siendo común la oferta de servicios domésticos mediante la franquicia. Así, este sistema supone ciertas ventajas e inconvenientes. Dentro del primer grupo se encontraría, además del bajo desembolso inicial, la gran independencia que permite el trabajo desde casa, el ahorro de tiempo en desplazamientos, la versatilidad en el puesto de trabajo y la flexibilidad de horarios, lo que permite una mejor conciliación laboral.

Sin embargo, también se deben valorar ciertos elementos que pueden frenar nuestras expectativas a la hora de apostar por la franquicia en casa. Uno de los principales inconvenientes es que limita el trabajo en equipo y la necesidad de consenso, y esto se cristaliza en una menor creatividad y en una mayor arbitrariedad en el quehacer diario de la empresa. Las distracciones también son un foco importante a tener en cuenta, pues es más difícil crear un ambiente de trabajo en el hogar, por la difícil separación de la vida laboral y personal y la extensión de la jornada de trabajo en horas no laborables.

Cataluña y Madrid, líderes en inversión

En España, las comunidades donde el empleo de las franquicias es más importante son Madrid y Cataluña, ya que entre ambas acaparan casi el 50% de las franquicias operativas hoy en día en España. Cataluña, a su vez, es la comunidad autónoma líder por excelencia en la inversión en franquicias sin local.

Cabe considerar que las franquicias, cuando son rentables, suponen una oportunidad de negocio importante para los emprendedores que quieren autogestionar un producto o marca que ya existe. Si a su voluntad de independencia se le suma el deseo de gestionar la empresa desde casa, el resultado más acertado sería optar por la franquicia sin local.